CANE

Parque “Can Escandell”

Eivissa. Ibiza

Tratamos en la propuesta con la contradicción que plantea proyectar controladamente un medio que disfrutamos precisamente por su aleatoreidad natural. Entendemos que proponiendo un parque, proponemos un sistema, damos planos para un proceso vivo, sabiendo que se proyecta tanto un gran sistema de organismos como un abstracto espacio urbano. Las comunidades vegetales se organizan verticalmente formando estratos superpuestos, desde la copa de los árboles de mayor porte al suelo en el que enraízan. El ser humano dada su escala y altura de visión, circula a través de estas capas percibiéndolas de muy distinta manera, sobre el suelo, entre las herbáceas y arbustos y bajo las copas de los árboles. Utilizaremos pues un mecanismo de superposición de capas.
Al enfrentarnos al proyecto, el contorno que nos ofrece la ciudad es geométrico e inerte, nuestros pigmentos serán los estratos forestales vertidos unos sobre otros, los combinaremos de manera natural, diluyendo los límites previos sobre los que se establecen, difuminando y complejizando la casuística de encuentros y de relaciones entre las distintas especies.
Para decidir la proporción y ubicación de estas manchas vegetales, acudimos a criterios de sostenibilidad y lectura del sitio, estudiando la vegetación, las condiciones climáticas y edáficas de lugares similares en Ibiza, para aplicarlas en búsqueda de una máxima economía en el mantenimiento, un mejor aprovechamiento del agua y los recursos existentes.